Dieta en el trabajo

Hacer dieta mientras estamos trabajando puede ser una buena idea ya que mientras nos la pasamos ocupadas en nuestros sitios de trabajo, estamos olvidando esas ganas de comer y podemos reducir nuestros alimentos a 3 veces al día, siendo el desayuno un 10%, el almuerzo un 55% y la cena un 35%, disminuyendo de peso de manera rápida y efectiva, pero también está la contraparte a este cuento de hadas ya que mientras dejamos de consumir alimentos en el trabajo podemos llegar a “reponerlo” de una manera negativa en el desayuno o en la cena, comiendo lo que dejaste de consumir en tu trabajo ya que tu cuerpo te está pidiendo alimento, otro error que podemos cometer haciendo dieta en el trabajo es que podemos consumir mucha “comida chatarra” y no comer lo que nos puede ayudar, es decir mientras estamos en una reunión podemos pedir a la señora de los tintos que nos traiga un “pastelito” mientras sales de esa reunión o estar trabajando hasta tarde y pidiendo pizza o hamburguesa mientras llegas a casa.

A continuación te presento 2 dietas dirigidas a dos tipos de personalidades, la primera es para personas cuyos trabajos hacen que permanezcan la mayoría de su tiempo sentado (sedentarismo) y la segunda para aquellos que trabajan de noche.

DIETA #1

Debemos dividir la ración de carbohidratos entre desayuno y comida en el trabajo, partiendo de la base de que se toma un desayuno con algún carbohidrato (arepa, pan) y una cena sin primer plato y fruta, la dieta en el aconsejada para el trabajador sedentario:

· Primer plato de carbohidratos (tratando de evitar las grasas): arroz, pasta con tomate. Evitar en lo posible las salsas elaboradas

· Segundo plato: carne a la plancha que puede ser un bistec o bien una hamburguesa. Hay que evitar, en este caso, las grasas fritas.

Una buena guarnición de verduras mixtas sin papas fritas, una fruta, un pan de 50 gramos. Recomendable consumir un vaso de vino (mejor por la noche, porque a mediodía facilita la somnolencia de la sobremesa), permite digerir mejor la cena.

DIETA #2

Está dedicada a trabajadores activos o que trabajan por la noche. (No sedentarios).

Se aconseja un desayuno con café o leche, fruta, carbohidratos (arepa, pan). La comida en el trabajo puede ser la misma que el caso del trabajador sedentario. Una cena completa con primer plato y fruta (aunque sin cometer el error de comer más por la noche que al mediodía).

También es excelente sustituir por la noche el primer plato a base de pasta o arroz por un buen tazón de leche, sobre todo si por la mañana se prefiere el café.

Consejo: Es conveniente aumentar la entrada calórica en un 5% aproximadamente cada diez grados que nos situemos por debajo de la temperatura estándar de 20 grados.

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