Cómo hacer que los niños colaboren en casa

Las tareas del hogar deben ser hechas por toda la familia y en ocasiones es muy difícil que los niños colaboren ya que a medida que van creciendo estas tareas se les hacen aburridas y se sienten obligados a hacerlas por lo que se puede convertir en una pelea para que ellos colaboren en casa.

A muchos niños les gusta ayudar en la casa, porque se sienten parte de las tareas matutinas y es un deber de los padres educar a sus hijos para que colaboren en el hogar, pero es importante que sepan que tipo de tareas los hacen sentir más cómodos y hacer acuerdos para que las tareas del hogar sean hechas por todos los miembros de la familia, haciendo de estas un momento divertido y no aburrido u obligatorio.

Dependiendo de la edad también se deben delegar las tareas del hogar, ya que no podemos pretender que los niños hagan tareas que no pueden realizar. Muchas veces los adultos pensamos que los niños no deben ayudar en casa, pero este es un punto muy importante no solo para educarlos para el futuro, sino además para hacerlos sentir importantes para la familia y el hogar, los niños aprenden repitiendo lo que hacen los adultos ya que de nada sirve enseñarle si como madre tu no realizas tus tareas, por lo que el ejemplo es un punto importante para que el niño vea que esto no es una tarea aburrida.

Consejos para que los niños ayuden en casa  

1. Muchos padres intentan hacer que los niños colaboren en casa incentivándolos con premios como juguetes o dinero, pero esta práctica aunque puede ser utilizada en algunas ocasiones, no debe convertirse en una costumbre ya que es mucho mejor enseñarlos a cooperar con las tareas del hogar sin que haya un premio de por medio, sino que ellos deben darse cuenta por si mismos que ayudar en el hogar es bueno para vivir mejor y sentirse cómodos en su casa.

2. Asignar tareas es un punto crucial, pero es importante que los niños también tengan la oportunidad de elegir que tipo de tareas los hacen sentir más cómodos y que sean divertidas. Es mucho mejor que las tareas que le asignes ellos las vean como un juego y no una imposición, por lo que la creatividad debe salir de ti y verás que ellos mismos sin necesidad de un “ve a ordenar tu habitación inmediatamente” lo harán por si mismos.

3. Si te gusta premiar a tu hijo después de realizar alguna tarea casera, puedes hacerlo mostrándole que todo esto que hacen es para el bien común de la familia y para él mismo. Por ejemplo explícale que al organizar su cuarto él podrá encontrar sus juguetes más fácil, los cuidará más para que duren por más tiempo, etc., de esta forma él comenzará a valorar lo que están haciendo como familia y tomará él mismo la iniciativa de arreglar y cuidar sus cosas.

4. Cuando le delegues una tarea adúlalo, por ejemplo dile que lo que va a hacer es cosa de adultos y de esta forma él se sentirá mucho más comprometido que si le enviaras a hacer tareas muy sencillas para él porque lo harás sentir menos útil que el resto de la familia. Además delegándole tareas que para él sean mucho más importantes, le estarás demostrando confianza, por lo que no será difícil que él te ayude.

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5. La clave en este proceso es explicarle al niño cómo se debe hacer cada tarea, mostrándole los diferentes pasos a seguir. Es fundamental elogiarlo cuando lo hace correctamente y por ningún motivo hay que regañarlo si comete un error. Tampoco es adecuado obligarlo a hacer algo, pues puede causarle fastidio y terminará detestando todo lo que tenga que ver con las tareas del hogar lo que convertirá este proceso en una batalla campal cada vez que se tenga programado el arreglo de la casa.

6. Todas las actividades que tenga que realizar tu hijo, al comienzo deben ir con tu acompañamiento, por ejemplo cuando estés cocinando invítalo a que te ayude con algunas tareas como colocar la mesa, oprimir el botón de la licuadora, etc., de esta forma él se sentirá importante, valioso y podrá hacerlo muchas veces más sin necesidad de obligarlo.

7. Los niños menores pueden empezar ayudando con actividades sencillas, que no representen un riesgo para su salud, como poner la mesa, clasificar la ropa y ser ayudantes en la cocina. Cuando tienen 5 o 6 años, ya pueden barrer o aspirar. Pero siempre ten en cuenta su edad y las actividades que pueden gustarles o llamarles más la atención.

8. Aprender a ser ordenado desde pequeño es más sencillo que de grande. Cuando un niño empieza a entender que hay un espacio y un lugar determinado para cada cosa, adquiere un orden en la forma de pensar y logra planear mentalmente su manera de actuar. Los niños desordenados tienen problemas para estudiar y organizar su tiempo. Además, pierden fácilmente objetos o los refunden. La manera de motivar el orden es crear un ambiente organizado. Además, es conveniente elogiar al pequeño y reforzar los comportamientos positivos. Así mismo, es necesario enseñarle que cada cosa tiene un lugar correcto.

9. En este proceso de enseñanza es adecuado evitar la rigidez, pues cuando los padres son muy estrictos y no permiten un error, hacen que el orden se vuelva una pereza porque se asocia a un regaño o un castigo. Por eso, es conveniente valorar la iniciativa y la buena disposición. Por ejemplo, algo muy básico es que el niño adquiera la costumbre de recoger y guardar sus juguetes después de jugar.

10. A los niños les encanta jugar a que son grandes, sólo es cuestión de convertir el quehacer de la casa en un juego de responsabilidad, lo cual los hará sentir grandes, por ejemplo le puedes decir que esa tarea es solo responsabilidad de ellos y nadie más lo hará, de este modo ellos sentirán que eso que están haciendo es su responsabilidad y que son los encargados de una tarea muy importante en el hogar.

11. A los niños les encanta ganar premios y podemos convertir las actividades del hogar en puntos y formar un juego, por ejemplo, has una lista de tareas cada una con puntos, si sacan la basura ganan 1 punto, si ponen la mesa vale 2 y así, al final de la semana se suman los puntos y el que tenga más se puede ganar un premio. Pero recuerda que no se debe hacer esto como costumbre ya que el niño debe aprender que los quehaceres de la casa son un beneficio familiar y no una forma de conseguir algo como premio, ya que cuando no exista ese incentivo será muy difícil que colaboren.

12. Es importante demostrar que las tareas de la casa no son responsabilidad de las mujeres sino de todos los que viven en ella. No se puede esperar un orden perfecto ni una recogida total, pero lo importante es que los niños aprendan a recoger sus juguetes y colaborar con los padres.

13. Crea una rutina que ayude a tu hijo a recordar sus obligaciones. Coloca la lista de deberes y algunos recordatorios escritos en un lugar visible, para que tu hijo pueda marcar en la lista las obligaciones que ya cumplió. Si tu hijo tiene alguna dificultad para realizar su quehacer, puedes ayudarlo pero no realices la tarea por él. Si lo haces, el niño optará por no esforzarse, porque siempre sabrá que hay alguien que lo hará por él.

14. Darle a los niños utensilios de limpieza divertidos y adecuados para ellos, puede hacer que las tareas del hogar no sean tan aburridos.  No les des la escoba enorme que siempre utilizas o un plumero más grande que ellos. Siempre que tengan un tamaño adecuado para su altura, facilitará su manejo y el uso por parte de los niños.

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