¿Cómo escoger el mejor colegio para mi hijo?

Esta es una de las grades preguntas que los padres se hacen a menudo y mas cuando sus hijos se acercan a esta etapa que los ayudará a definir muchos aspectos de su vida ya que es el primer contacto que tendrán fuera de casa, donde ya la mamá ni el papá estarán para defenderlo y darle todo lo que quiera, este será el primer escalón hacia la cima de sus experiencias, donde empezarán a entender como es la vida y todo lo que esto implica.

Los tiempo han cambiado y con ella debería cambiar la educación, pero a veces nos damos cuenta que seguimos con los patrones de hace muchos años donde las prioridades siguen siendo las mismas, por esta razón nosotros como padres debemos ir un poco más adelante y buscar una educación que le brinde a nuestros hijos ampliar su mente sobre los cambios del mundo y como ser parte de ellos, a menudo se escogen las escuelas por logística o prestigio social, frases como: “me queda cerca de la casa” , “allí van los hijos de nuestros amigos”; o por razones publicitarias “los anuncios son bonitos” en otras ocasiones, por razones afectivas: “allí estudié yo” e incluso por razones egocéntricas: “yo siempre quise estudiar allí”.

Todas las razones anteriores son válidas siempre y cuando estén acompañadas de otras más trascendentales como por ejemplo: “los principios y valores del colegio son compatibles con nuestro proyecto familiar”, “los niños son felices allí”, “la metodología es innovadora y favorece el desarrollo integral de mis niños” o mejor aún “este proyecto educativo nos ayuda a educar para mañana”.

Acá algunos errores por los cuales escogemos un colegio:

Loading...
  1. Prestigio social: No siempre lo más popular es lo de mejor calidad. Incluso los criterios de calidad varían de familia en familia. No necesariamente el colegio al que van mis amigos estará a mi alcance económica y físicamente (o ambas).
  2. Publicidad: No siempre el que tiene más recursos para publicidad es el que ofrece el mejor proyecto educativo para sus hijos. Puede haber un pequeño proyecto educativo de barrio con recursos limitados que ofrezca un ambiente educativo óptimo para sus hijos aunque no tenga publicidad masiva. Recuerde que el papel aguanta con todo. Esté seguro que lo que se ofrece es real en la práctica.
  3. Afectividad: Aunque usted haya estudiado allí, recuerde que eso fue hace algunos años. Todo en la vida cambia, evoluciona (e incluso involuciona). No siempre las cosas cambian para mejorar. Tenga cuidado con sus afectos y emociones: a veces perturban nuestra razón.
  4. Egocentrismo: Aunque usted haya querido siempre estudiar allí y aunque hubiese sido el mejor lugar para usted, no necesariamente es lo que su hijo necesita para ser feliz. Cada niño es un ser único, con necesidades y capacidades muy particulares. Busquemos lo que EL O ELLA NECESITAN y no realizar nuestros sueños a través de nuestros hijos.

Algunos tips que podemos tener en cuenta:

  • Averigua si los principios filosóficos del proyecto son compatibles con nuestro proyecto familiar o son totalmente contrarios.
  • Ten en cuenta si los objetivos son realistas y viables o son confusos, fuera de la realidad y fuera del contexto de nuestro país.
  • Entérate si el proyecto curricular promueve la formación integral del niño (a) o solamente les preocupan los resultados académicos.
  • En estos tiempos es bueno que el proyecto educativo sea integral y no inclusivo, si permite la integración de todos los niños sin discriminación, valora la diversidad o por el contrario discrimina por sexo, edad, nivel económico, procedencia social, religión, ideología política o habilidades.
  • La metodología debe ser dinámica, participativa que promueva el desarrollo de la capacidad de pensar y decidir, que no sea pasiva, receptiva y que se centre en el aprendizaje de memoria.
  • Que estimule el trabajo en equipo y promueva el trabajo colaborativo en vez de la competencia individual.
  • Que integren, valoren, promuevan y faciliten la participación de los padres y de la comunidad en el proyecto educativo.
  • Que se ocupe de la formación de valores en vez de ocuparse en el “aprendizaje” de los valores.
  • Qué el ambiente de la cultura escolar promueva la disciplina razonada y las formas dialogadas y participativas de resolución de problemas y conflictos y no que tengan un ambiente disciplinario rígido, vertical y autoritario.
Loading...

Sobre este post