Cómo hacer una limpieza facial profunda y natural en casa

¿Quieres tener una piel hermosa y sana, libre de impurezas e imperfecciones? Realiza en casa esta limpieza profunda que te enseñamos a preparar a continuación

Lamentablemente, ni bien asomamos nuestro rostro a la calle, nuestra piel sufre los efectos nocivos de la contaminación ambiental, como el smog, y de los rayos solares esta contaminación puede ocasionar estragos en nuestra piel, incluso muchas veces de manera irreversible. No podemos ir por la vida tapando nuestro rostro, aunque en algunas culturas, como la musulmana, la mujer debe ocultar su rostro con un velo, por cuestiones religiosas, e incluso como muestra de respeto por su marido.

Pero si estás tan lejos como yo de los preceptos que dicta el Corán, es hora de proteger nuestro cutis de todas las agresiones medioambientales.

Si notas que tienes erupciones que antes no estaban allí. O sientes algunos lugares de tu rostro inflamados, como los párpados por ejemplo. O comenzaste a darte cuenta de la presencia, y persistencia, de algunas manchas de tono más oscuro que el de tu piel. Es momento de ayudar a la piel de nuestra rostro, para que recupere la luminosidad y la higiene que lucía antes.

Lo que te recomiendo es que utilices productos absolutamente orgánicos y naturales y no tendrás que sacar corriendo a una herboristería. Hoy, te acerco un paso a paso para realizar una limpieza natural y profunda con elementos que seguramente tienes en la alacena o heladera de tu cocina.

Cómo hacer una limpieza facial profunda y natural en casa¿No me crees? Sigue leyendo y tu piel te lo agradecerá.

Primer paso: Limpieza absoluta

Antes que nada, elige un momento del día en donde nadie te pueda interrumpir, toma estos instantes como un mimo para tu persona. Vivimos tan sobre exigidas todo el tiempo, haciendo las tareas del hogar, ocupándonos de nuestros hijos, cumpliendo con las obligaciones laborales, que muchas veces nos olvidamos de nuestro cuerpo. Por eso, que estos minutos sean para ti. Pon una música suave en el ambiente y aprovecha para conectarse con tu yo interior, mientras trabajas para recuperar la belleza de tu piel.

Volvamos a lo nuestro. La limpieza es uno de los pasos más importantes, y solo necesitarás agua, leche y una bola de algodón. Lávate bien la cara solo con agua, ni se te ocurra utilizar jabón. Con el rostro apenas húmedo, sumerge la bola de algodón en el vaso con leche y deslízalo suavemente por todo tu rostro.

De esta manera, estarás eliminando la suciedad de los poros y prepararás la piel para los siguientes pasos.

Segundo paso: Exfoliar

Antes de comenzar a exfoliar nuestra piel, debemos abrir los poros. Sumerge una toalla en un recipiente con agua caliente, y aplícala sobre tu cara, dejándola algunos segundos. Ahora que nuestros poros de la piel están abiertos para recibir nuestro generoso auxilio, es hora de retirar los restos de células muertas de la piel.

Solo necesitarás una cucharada de cáscara rallada de limón, una cucharada de avena y agua de rosas. Mezcla todos los ingredientes hasta conseguir una pasta bien espesa. Aplica la pasta con movimientos circulares por todo tu rostro, teniendo especial cuidado de no introducirla en tus ojos.

Déjala actuar durante cinco minutos. Mientras tanto, aprovecha estos instantes para meditar en las asignaturas pendientes de tu vida, es decir, aquéllas cosas gratificantes para ti y que por falta de tiempo no las realizas. Pasados los cinco minutos, enjuaga con agua tibia.

Si quedan algunos restos, retíralos suavemente con un algodón. El agua de rosas sin agregados químicos, ayudará a mantener el equilibrio del PH de tu piel y controla los niveles de sebo. Además, es apta para ser utilizada en todo tipo de pieles, ya que posee propiedades antiinflamatorias.

Si Cleopatra la utilizaba para sus tratamientos de belleza, ¿por qué no nosotras?

Tercer paso: recuperar el tono de la piel

Como dijimos antes, la contaminación ambiental y los rayos solares atentan contra el buen tono de nuestra piel, y pueden llegar a aparecer manchas. Incluso, con el paso de los años, nuestra dermis ya no produce melanina en las mismas cantidades que cuando éramos más jóvenes. Por eso, es importante nivelar o igualar el tono de la piel de nuestro rostro.

Para este paso, solo necesitarás miel. Y permanecer lejos de las abejas. La miel es rica en antioxidantes y además es un potente antiinflamatorio, con la ventaja de que nutre tu piel mientras atenúa el tono del cutis.

Aplícala en tu cara, con mucha suavidad y déjala actuar por quince minutos. Retira la miel con agua fría. Además, la miel posee propiedades antimicóticas, que combaten la aparición del acné y las espinillas.

Cuarto paso: un buen masaje facial estimulante

Si piensas que lo divertido ya pasó, prepárate. Es hora de echar manos a nuestra heladera y despensa.

Toma dos tomates pequeños o uno grande y aplástalos, hasta dejarlos hechos puré. Luego agrega dos cucharaditas de jugo de limón. Deja enfriar esta mezcla durante veinte minutos en la heladera. Vierte una cucharadita de miel y vuelve a mezclar.

Coloca esta pasta y déjala actuar durante treinta minutos, para después enjuagarla con agua tibia.

Quinto paso: hidratación

Ahora que ya hemos limpiado, exfoliado y tonificado nuestro cutis en profundidad, llegó el momento crucial de hidratar nuestra piel.

Abre nuevamente la heladera, toma un pepino y rállalo. Agrega dos cucharadas de yogur fresco y mezcla bien los dos ingredientes. Aplica la pasta sobre tu rostro y cuello, con movimientos circulares, dejándola actuar durante cinco minutos. Retira con agua fría o a temperatura ambiente.

Ahora mírate al espejo. ¿Valió la pena tomarte estos minutos para el cuidado de la piel de tu rostro? La respuesta seguramente será afirmativa.

Recuerda que la limpieza regular, la tonificación y la hidratación de la piel facial imparten un brillo saludable a tu rostro. Además, es muy buena para controlar las manchas, los puntos negros y las imperfecciones menores de la piel.

Solo necesitarás algo de tiempo e ingredientes que puedes encontrar perfectamente en tu casa. Incluso puedes organizar con tus amigas un día de spa facial y rememorar viejas  aventuras, mientras cuidan las pieles de sus rostros.

Ahora ya sabes cómo realizar una limpieza facial en tu casa con productos íntegramente naturales.

¿Qué estás esperando? Aprovecha al máximo este paso a paso para una limpieza facial y devuélvele la luminosidad a tu rostro.

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