¿Cómo se contagia la bacteria gardnerella? Más guía de prevención

Gardnerella vaginalis es el tipo específico de cepa bacteriana que causa una infección vaginal en el tracto genital femenino, llamada vaginosis bacteriana o simplemente, BV. Las bacterias generalmente son inofensivas, sin embargo, cuando comienzan a multiplicarse, pueden causar algunos síntomas de salud graves.

La infección por Gardnerella vaginalis produce una secreción grisácea o amarillenta con un olor vaginal a pescado, cuya intensidad puede aumentar después de lavar el área con jabones alcalinos, aunque no es una enfermedad de transmisión sexual, generalmente ocurre en mujeres sexualmente activas y no afecta a los hombres.

Cómo se contagia la vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana ocurre cuando el equilibrio entre las bacterias buenas que protegen la vagina y las bacterias dañinas se interrumpe, esto puede suceder durante el contacto sexual, sin embargo, las relaciones sexuales no son la única razón para causar el desequilibrio de las bacterias buenas y malas.

Las duchas vaginales excesivas y el uso de dispositivos intrauterinos como el DIU, para el control de la natalidad también pueden causar vaginosis bacteriana, por otro lado, también se experimenta comúnmente durante el embarazo debido a cambios leves en la acidez vaginal de la madre, pero debemos dejar muy claro que no se obtendrá vaginosis bacteriana en los asientos del inodoro, ropa de cama o piscinas.

La prevalencia de la vaginosis bacteriana varía con la edad, ya que la infección por vaginosis es más común desde la adolescencia hasta los 40 años de una mujer; en otras palabras, durante sus “años reproductivos”. Además aquellas que usan jabones o detergente para la ropa con perfumes, tintes y productos químicos irritantes son más propensas a las infecciones vaginales, especialmente si se bañan con ellos más de una vez al día y tratan de limpiar el interior de la vagina.

Síntomas de vaginosis bacteriana

El síntoma más común de la vaginosis bacteriana es un olor vaginal a pescado con secreción gris o amarilla; el olor a pescado puede empeorar, especialmente después de las relaciones sexuales.

Otros síntomas incluyen picazón o irritación de la vulva, sensación de ardor al orinar, dolor durante el sexo y sangrado ocasional, además la piel dentro y alrededor de la vagina puede estar irritada, sensible y roja. Si bien algunas mujeres no pueden determinar si tienen vaginosis bacteriana o no, un médico podrá diagnosticar la afección.

El diagnóstico de la vaginosis bacteriana es bastante simple, normalmente, un médico o un ginecólogo tomará una muestra de fluido vaginal y lo examinarán con un microscopio para detectar los organismos que causan o están asociados con vaginosis bacteriana.

Cómo se trata la vaginosis bacteriana

Una vez diagnosticados, los médicos generalmente tratan el vaginosis bacteriana de alguna de las siguientes maneras:

Antibióticos que pueden tomarse por vía oral o utilizarse como cremas. Medicamentos tópicos que tú misma aplicas en la vagina, incluyendo cremas y geles vaginales recetados o de venta libre para reducir las bacterias, supositorios u óvulos que se colocan en la vagina, que tu médico puede recetar o puede comprar en farmacias. Tabletas antimicóticas que se toman por vía oral.

La vaginosis bacteriana causada por la cepa de gardnerella generalmente se trata con una dosis de metronidazol que se consume dos veces al día durante seis días, los posibles efectos secundarios incluyen náuseas, vómitos, fatiga, entumecimiento y sensación de hormigueo en las manos y los pies.

Otro tipo de medicamento, cephadrine, también se puede tomar cuatro veces al día durante seis días, pero se aconseja que estos medicamentos no se tomen con otros medicamentos, así que es importante informar a tu médico de antemano.

Prevención de la vaginosis bacteriana

Para prevenir la vaginosis bacteriana, es mejor no tener múltiples parejas sexuales y usar protección en todo momento, tampoco se recomienda la ducha vaginal, aunque se podría pensar que limpiar la vagina ayudará a aliviar la afección, las duchas vaginales pueden empeorar la condición a medida que elimina las bacterias buenas, alterando el equilibrio del microorganismo en la vagina y puede proporcionar el área perfecta para que se desarrollen las infecciones.

Si tienes vaginosis bacteriana, también debes evitar ciertos alimentos que contengan ingredientes como azúcar, alcohol, chocolate y queso. Las bacterias “malas” en la vagina prosperan con estos ingredientes y consumir estos alimentos solo proporciona el “combustible” para que crezcan las bacterias malas; haciendo que tu vagina pique y huela a pescado.

En cambio, se recomienda beber más agua y consumir muchas frutas frescas que contengan antioxidantes como la manzana, el arándano y la ciruela, para ayudar a mantener la vagina limpia de bacterias y otros contaminantes. Además consumir yogur también es beneficioso.

Además para reducir las probabilidades de contraer vaginosis bacteriana [1], usa solo agua (ni siquiera jabón), cuando laves tu área genital y cuando vayas al baño, limpia de adelante hacia atrás, desde tu vagina hacia tu ano.

Remedios caseros para la gardnerella vaginalis

Si deseas deshacerte de la vaginosis vaginal y el olor vaginal con remedios naturales, intenta con las siguientes sugerencias:

1. Consume yogur

Uno de los remedios naturales más populares para deshacerse del mal olor vaginal, es consumir yogur, ya que contiene bacterias saludables que ayudan a prevenir el crecimiento excesivo de levadura y gardnerella vaginalis para combatir la infección por hongos y la vaginosis bacteriana. Puedes prevenir y tratar el olor vaginal tomando una taza de yogur natural a diario.

2. Evita los jabones y otros productos cerca de sus genitales

El lavado de la vagina con jabones comerciales puede empeorar la irritación de la piel, los desequilibrios en el pH y el aumento de la secreción vaginal. Lo mejor es evitar el uso de aerosoles desodorantes femeninos, productos perfumados cerca de la vagina, especialmente en el interior, si ya tiene algún tipo de irritación.

Puede sonar extraño, pero la mayoría de los dermatólogos y expertos recomiendan que le des un descanso al área genital irritada durante varios días, evitando usar jabón, durante varios días, intenta limpiarte la vagina solo con agua tibia (sin jabón), además de cambiar a un detergente suave para la ropa.

Después de eso, usa jabones naturales, suaves, no desodorantes y no te laves demasiado la vagina (más de una vez al día), además, trata de no usar detergentes fuertes con perfumes y otros productos químicos para lavar la ropa interior, ya que esto puede rozar la piel e irritar los genitales. Para evitar futuras irritaciones o infecciones, lo mejor es lavar el exterior de la vagina una vez al día con glicerina sin perfume o jabón de castilla, mientras se controlan los síntomas.

3. Báñate con vinagre de manzana

Lavarte la zona genital con vinagre de manzana puede ayudar a combatir las toxinas y las bacterias que causan el olor vaginal y al mismo tiempo restablecer la calidad ácida de la flora vaginal. Simplemente mezcla agua tibia con un poco de vinagre de manzana y realiza un lavado superficial de la vagina. Recuerda no realizar este remedio casero si la zona está muy irritada ya que dolerá bastante.