Celulitis Infecciosa: Todo lo que tienes que saber

Intentaremos explicarte todo sobre la Celulitis Infecciosa. Sin embargo nuestra recomendación es que tomes la siguiente información solo de manera informativa, si presentas alguno de los síntomas que a continuación te decimos, visita a tu especialista medico de inmediato.

A menudo cuando mencionamos la palabra “celulitis” la relacionamos con la famosa piel de naranja, esos pocitos que se forman generalmente en muslos y glúteos, debido a una acumulación de grasas localizadas. Pero la celulitis infecciosa es mucho más que un problema estético, el cual puede tratarse tanto con remedios caseros para su prevención, como con tratamientos con antibióticos recetados específicamente por un médico.

¿La celulitis infecciosa duele? – Si porque como su nombre lo indica se produce una infección. Es necesario reconocer los síntomas, para inmediatamente acudir con un profesional de la salud, que pueda establecer un diagnóstico preciso, y por consiguiente, establecer un tratamiento para acabar con la infección, y erradicar la enfermedad.

Repetimos, la celulitis infecciosa no es una cuestión estética, debe ser tratada, porque de lo contrario sus consecuencias pueden ser  mortales.

Es absolutamente necesario reconocer cómo se origina la celulitis infecciosa y cuáles son los tratamientos más eficaces para combatirla.

¿Qué es la celulitis infecciosa?

La celulitis infecciosa es una enfermedad que se origina por la invasión de una bacteria al organismo, denominada estreptococo y estafilococo.  Es muy importante diferenciar que existen dos tipos de bacterias estreptococos: el grupo A y el grupo B. La bacteria que origina la celulitis infecciosa es la que se clasifica dentro del grupo A, que además también es la culpable de una afección llamada faringitis y de la escarlatina. Las bacterias estreptococos del grupo B originan enfermedades mucho más severas, como la neumonía y la meningitis.

La celulitis infecciosa es básicamente una enfermedad de la piel, que se produce cuando esta bacteria entra en contacto con las capas inferiores de nuestra epidermis. Existen grupos de riesgo, como los pacientes que sufren diabetes, o las personas con un sistema inmunológico más débil que están más propensos a contraer la celulitis infecciosa.

Generalmente se presenta con diferentes áreas hinchadas y enrojecidas, que se sienten calientes al tacto y muy sensibles; por eso decíamos al principio que suele ser muy dolorosa.  Aunque generalmente es más fácil que se localice en la parte inferior de las piernas, no podemos descartar que se origine también en otras partes del cuerpo, como brazos y rostro, y que incluso se disemine hacia los ganglios linfáticos y al torrente sanguíneo.

A partir de las primeras manifestaciones en el cuerpo, la bacteria se propaga rápidamente por el resto el cuerpo, por eso es vital la consulta con el médico y comenzar un tratamiento de inmediato.

Síntomas de la celulitis infecciosa

Siempre es importante estar alertas a cualquier tipo de síntoma que aparezca en nuestro cuerpo. Obsérvate, pálpate, y si notas cualquier anomalía no sientas pudor de ponerte en contacto con un especialista. Recuerda que siempre la prevención es la mejor cura para cualquier tipo de afección.

Los síntomas más comunes de la celulitis infecciosa son:

  • Ciertas zonas que suelen aparecer como áreas enrojecidas, y que al cabo de algunos días, suelen expandirse
  • Luego de aparecer ese enrojecimiento, las zonas muestran signos de hinchazón
  • Mayor sensibilidad, es decir, si tocas o rozas esas regiones de piel enrojecida e hinchada, sentirás una mayor sensibilidad que se traduce, la mayoría de las veces, en dolor y calor
  • También puede aparecer fiebre, ampollas y pequeños puntos rojos alrededor de la herida principal

Causas de la celulitis infecciosa

Ya dijimos que la celulitis infecciosa es causada por la bacteria de estreptococos. Ahora veremos cómo puede ingresar esta bacteria en nuestro organismo.

La bacteria estreptococo ingresa a través de cualquier pequeña y diminuta lesión que tengamos en las capas superficiales de nuestra piel; claro que a esto se agregan otros factores, como un sistema inmune muy frágil, por ejemplo.

Otros posibles lugares de entrada por las que la bacteria puede ingresar al cuerpo son pequeñas heridas casi imperceptibles como consecuencia de la picadura de insectos, o pequeñas incisiones quirúrgicas recientes.

Además, siempre se deben tener en cuenta que personas que sufren ciertas enfermedades relacionadas con la piel como la diabetes, los ezcemas y el pie de atleta, como así también el uso de drogas intravenosas, son más propensas a sufrir de celulitis infecciosa.

Diagnóstico de la celulitis infecciosa

Como con cualquier tipo de afección de la piel, el médico controlará detenidamente el tipo de lesiones que presentas en la piel, para descartar cualquier otro tipo de problemática cutánea.  Incluso muchos médicos llegan a demarcar la región afectada con un marcador para delimitar el tamaño de la infección.

También revisará tus ganglios linfáticos, ya que generalmente esta zona corporal es una de las primeras en marcar algún tipo de infección. Posiblemente a esta altura ya haya ordenado un análisis de sangre, buscando prioritariamente el recuento de glóbulos blancos, ya que si encuentra un número muy alto de ellos, es un indicio certero de infección.

En muchas ocasiones, el médico solicitará la realización de un cultivo bacteriano, que se realiza con el objetivo de identificar la bacteria que está generando la celulitis infecciosa, y poder realizar en forma correcta la elección del antibiótico. Para realizar este cultivo bacteriano, el médico limpiará tu piel y recogerá una muestra con un algodón esterilizado, que será enviada al laboratorio para su análisis.

Generalmente los resultados tardarán entre dos y tres días, mientras tanto, el médico te recetará un antibiótico para aminorar los riesgos de futuras y más graves infecciones.

Prevención de la celulitis infecciosa

Si descubres que tienes ciertas heridas que podrían relacionarse con la celulitis infecciosa, lava tus heridas con abundante agua tibia y jabón; una vez que las hayas limpiado con mucho cuidado, deberás colocar un vendaje que servirá como barrera para que nuevas bacterias de estreptococos no puedan ingresar en tu torrente sanguíneo.

Si al cabo de algunos días la inflamación no disminuyó o notas que la zona de enrojecimiento se agrandó o sientes dolor, es hora de consultar nuevamente con un especialista.

Otras recomendaciones que suelen realizar los médicos es que las personas con riesgo de contraer celulitis infecciosa, utilicen equipos de protección adecuados cuando realicen deportes o en el caso que se desempeñen en trabajos de riesgos, también es recomendable usar guantes durante el invierno para proteger las manos del resecamiento que produce el frío, y que generalmente, termina agrietando los pliegues de la piel. Los productos de limpieza también suelen arrasar con la humedad natural de la mano, así que ponte guantes para lavar los platos o efectuar la limpieza de los baños.

Para las personas que sufren diabetes, u otro tipo de enfermedad que afecta la correcta circulación de la sangre, es muy importante mantener la piel de piernas y brazos debidamente humectada en forma diaria.

Los pies merecen una especial atención, ya que suelen aparecer pequeñas grietas, por donde es muy fácil que pueda penetrar la bacteria de estreptococos. Si sufres de pie de atleta no tardes en realizar la consulta con el médico para comenzar inmediatamente el tratamiento médico.

Cómo es el tratamiento de la celulitis infecciosa

Como cualquier enfermedad infecciosa, la celulitis se trata con antibióticos que se suministran en forma oral durante un tiempo aproximado de 14 días.

Una vez que el médico receta el antibiótico correspondiente, de acuerdo al grado de infección y a tu historia clínica, los síntomas empezarán a desaparecer aproximadamente a los tres días de haber comenzado el tratamiento. Siempre concluye el ciclo del antibiótico, ya que si bien los síntomas como el dolor y el enrojecimiento de ciertas zonas afectadas desaparecen los primeros días, la bacteria puede seguir viva en las capas más internas de la piel y en tu torrente sanguíneo.

En los casos más serios de celulitis infecciosa, en muchas ocasiones los médicos deciden realizar una hospitalización para suministrar antibióticos por vía intravenosa.

Otros tipos de celulitis infecciosa

Celulitis Estreptocócica perianal

La diferencia básica de este tipo de celulitis infecciosa es que la bacteria estreptococo provoca una inflamación en las áreas del ano y el recto. Suele presentarse más en el caso de niños, que comienzan con cuadros de faringitis, y al no haber una correcta limpieza de las manos, la bacteria se disemina de la boca y la nariz, al ano.

Celulitis orbital

En este caso la bacteria ingresa al ojo, a través de algún tipo de infección. Es muy fácil de detectar ya que sus síntomas incluyen dolor, hinchazón y decoloración de los párpados, disminución de la visión, dificultad para mover los ojos y fiebre.

Los especialistas consideran que este tipo de celulitis infecciosa es muy grave, ya que puede provocar pérdida de la visión en forma permanente, por lo que generalmente deciden la internación hospitalaria, e incluso en casos extremos, cirugía.

Celulitis fascitis necrotizante

Este es el caso más extremo de celulitis infecciosa, e incluso popularmente, se la conoce como la “enfermedad de la bacteria carnívora”. En estos casos la enfermedad se extiende a capas más internas y blandas de la dermis, y los síntomas suelen ser dolores severos, enrojecimiento del área afectada, puntos negros, ampollas y úlceras. La afección avanza rápidamente y puede provocar la muerte en caso de no detener la infección; también se requiere de procedimientos quirúrgicos para extirpar el tejido infectado.

Remedios naturales complementarios para la celulitis infecciosa

Estos remedios caseros para la celulitis infecciosa son solo recomendaciones para complementar la receta medica. SIEMPRE lo más importante es que visites al especialista.

Aceite esencial de orégano

Ingredientes:

  • Cinco gotas de aceite esencial de orégano
  • Una cucharada de aciete de oliva

Modo de preparación:

Mezcla los ingredientes y aplícalos sobre las zonas afectadas., por lo menos tres veces al día.  El aceite esencial de orégano posee propiedades antibacterianas y acelera la cicatrización.

Aceite de coco

Toma una pequeña cantidad de aceite de coco y masajea suavemente las zonas afectadas por la celulitis infecciosa. Repite este procedimiento al menos dos veces al día. El aceite de coco mantendrá las heridas humectadas, gracias a sus propiedades humectantes y antiinflamatorias.

Compresas de agua caliente o fría

Efectivamente, las mismas compresas que utilizaban nuestras abuelas para paliar cualquier tipo de molestias. Las compresas de agua fría ayudan a reducir la inflamación y el dolor, mientras que las compresas de agua caliente, reducen el dolor. De acuerdo a tu objetivo, coloca las compresas dos o tres veces al día, dejándolas reposar por lo menos, durante veinte minutos.

Aceite de árbol de té y cúrcuma

Ingredientes:

  • Una cucharadita de cúrcuma en polvo
  • Una cucharada de miel
  • Tres gotas de aceite esencial de árbol de té

Modo de preparación:

Mezcla en un recipiente la cúrcuma, la miel y el aceite de árbol de té. Aplica la mezcla sobre las zonas afectadas, dejándola actuar aproximadamente veinte minutos. Transcurrido este tiempo, enjuaga con abundante agua tibia. Puedes realizar este procedimiento dos veces al día, ya de que esta manera estarás aprovechando al máximo las propiedades curativas de la cúrcuma y de la miel.

Papilla de ajo

Aunque Drácula podría salir corriendo frente a un plato de papilla de ajo, este remedio natural resulta muy eficaz para tratar algunos de los síntomas de la celulitis infecciosa.

Ingredientes:

  • Dos o tres dientes de ajo
  • Un mortero o recipiente similar

Modo de preparación:

Simplemente machaca los dientes de ajo, hasta formar una especie de pasta. Aplica con movimientos muy suaves la papilla, sobre las áreas afectadas, dejándola actuar dos o tres horas. Enjuaga con agua tibia, realizando este procedimiento dos veces al día. El ajo contiene alicina, que es un excelente antimicrobia, además de atenuar el dolor y prevenir un aumento de la infección.

Baño de vinagre de manzana

Prepara un baño de inmersión, y agrega al agua tibia dos tazas de vinagre de manzana. Después simplemente sumérgete en la tina, puedes aprovechar para leer tu libro preferido o simplemente meditar, ya que deberás estar aproximadamente sumergida en el agua durante quince o veinte minutos. El vinagre de manzana es eficaz por sus propiedades antiinflamatorias y también combate la inflamación y previene la propagación de la infección.

Una taza de yogurt natural por día

Comienza la mañana llena de energías consumiendo un tazón de yogurt natural. Este alimento contiene probióticos, que resultan elementales para aumentar la cantidad de nutrientes que contrarresten los efectos de los estreptecocos.

Video explicativo de la Doctora Laura Mijelshon

Compartimos este video que explica de manera profesional y sencilla que es, cómo se produce, cómo se manifiesta y los posibles tratamientos.

 

Ahora ya sabes en qué consiste la celulitis infecciosa, cómo prevenirla y tratarla. Recuerda que es importante mantenerse alerta ante la aparición de los primeros síntomas, ya que al no realizar los tratamientos indicados, puede complicarse con infecciones en la sangre, en los huesos, en los vasos linfáticos, incluso producir gangrenas.