Cuidados para el cabello largo

La mayoría de las mujeres deseamos tener un cabello largo y hermoso, libre de puntas abiertas, con mucho brillo y suavidad. Sin embargo todos los días lo sometemos a muchas cosas que hacen que pierda algunas de sus propiedades, tratamientos agresivos, accesorios, cambios altos de temperatura, que hacen que el cabello se reseque y pierda su suavidad.

Por esta razón el artículo de hoy está dedicado a cuidar el cabello largo (también puedes seguir estos pasos si tienes el pelo corto), sigue estos sencillos consejos para lucir un cabello hermoso todos los días.

Cómo cuidar el cabello largo y corto  

Cuidados para el cabello largo1. Lavado
Igual que consientes tu piel y rostro, debes consentir tu cabello, utilizando shampoo y acondicionadores de buena calidad, además es importante que estos productos sean adecuados para tu tipo de cabello. De esta manera evitarás el exceso de grasa, la caspa, resequedad y otros problemas.

Aplica el shampoo realizando un suave masaje con la yema de tus dedos sin ser demasiado enérgica para no estimular en exceso la actividad de las glándulas sebáceas. Recuerda que el champú debe aplicarse solamente sobre el cuero cabelludo y no en toda la longitud del pelo para que no se vuelva áspero.

El uso del acondicionador es un punto obligado en los cabellos largos, ya que le otorgan suavidad y hacen que de pueda desenredar más fácil. Te ayudará también a evitar el encrespamiento y los nudos en el pelo. Lo extenderemos solamente en medios y puntas y dejaremos que actúe los minutos indicados en el envase del producto.

A la hora de manipular el cabello largo debes tener en cuenta que éste no es tan manejable como si fuese corto. Por lo tanto, es importante tratarlo con cuidado para evitar enredos y para asegurarnos de que hemos retirado todos los restos de champú y acondicionador. Iremos siempre desde la raíz hasta las puntas, separando los mechones con los dedos y dejando correr el agua hasta que fluya clara y sin espuma. En el último aclarado, aplicaremos un chorro de agua fría para cerrar las cutículas y que el pelo quede más brillante.

Recuerda que no es aconsejable lavar el cabello largo más de dos veces por semana, a no ser que tu cuero cabelludo sea graso.

2. Secado
Casi siempre en este momento es que maltratamos más el cabello, por esta razón antes de utilizar secador o plancha debes esperar a que el cabello se seque, puedes ayudarte luego de salir del baño con una toalla y apretando suavemente para que esta absorba el agua.

Evita retorcer o estrujar el pelo para retirar el exceso de agua y tampoco lo frotes enérgicamente con la toalla para evitar que se abran las cutículas. Si pese a todo, notas que el pelo se ha enredado durante el lavado, no trates de desenredarlo dando tirones con el peine o lo romperás, es mejor que uses un producto desenredante y trates de deshacer los nudos más grandes usando tus dedos.

Lo más saludable como lo dije antes, es dejar secar el cabello al natural y luego si utilizar la plancha o el secador para darle la forma deseada. Es importante que si usas el secador tengas en cuenta que debe estar a una temperatura templada y lo mantengas alejado unos 10 cm de la raíz del pelo para no dañarla.

Si lo que quieres es alisar tu cabello utilizando cepillo, es importante que utilices un protector térmico sobre todo si tu pelo es fino. Divídelo en dos partes y comienza secando las raíces para luego centrarte en los medios y en las puntas. En algunos casos, es aconsejable llevar el cabello hacia el frente e inclinar la cabeza mientras lo secamos, ya que de este modo conseguiremos un mayor volumen.

3. Peinado
El peinado debe realizarse sobre el cabello ligeramente húmedo pero no totalmente mojado, para conseguir que tome forma pero sin romperse. Sin embargo si lo haces con plancha es mejor que el cabello esté completamente seco, claro está que en el mercado hay planchas de pelo que vienen con la temperatura adecuada para cabello húmedo, mojado o seco.

Elige un peine de cerdas largas para alisar el cabello sin enredarlo, es preferible utilizar peines de madera o de plástico y evitar los metálicos que provocan frizz  en el pelo. Comienza por la raíz y, poco a poco, desciende hasta las puntas con cuidado de no dar tirones fuertes para no romper el cabello. Si utilizamos un cepillo redondo podemos dejar las puntas lisas o bien peinarlas hacia fuera o hacia dentro para cambiar el look.

Por la noche, para evitar que se formen nudos en tu melena y también para mantener oxigenado tu cuero cabelludo, es aconsejable cepillarse el cabello antes de ir a dormir. Ten cuidado con los productos que se utilizan para dar forma a tu melena como espumas, lacas o gel ya que contienen alcohol y otros químicos que hacen que el pelo se “pegue” y dañan la estructura de la fibra capilar porque al peinarnos cuando tratamos de desenredar los mechones rompemos también el pelo haciendo que las puntas se abran.

4. Cuidados
Si tienes las puntas abiertas aplica una mascarilla semanalmente dejando que actúe el tiempo indicado en el envase del producto. También debes ser cuidadosa a la hora de peinar, secar y manipular el cabello y tratar de no someterlo a procesos agresivos como permanentes, decoloraciones u otros. Es necesario acudir a la peluquería y realizar un despunte cada 6 a 8 semanas.

Debes también comer bien ya que las carencias de hierro pueden provocar la caída del cabello mientras que el consumo excesivo de grasas saturadas hace que las glándulas sebáceas aumenten su actividad y el cuero cabelludo se engrase muy pronto. Para nutrir tu cabello también desde el interior, debes consumir una cantidad suficiente de proteínas al día y también de alimentos ricos en vitamina B como los cereales y las pastas. Aumenta la ingesta de frutas y verduras que, por su poder antioxidante, mejoran la microcirculación celular, y abandona o modera el consumo del tabaco y del alcohol que tienen justo el efecto contrario.

Pelo grasoso, para que no se ensucie con tanta frecuencia es utilizar productos especiales para el cabello graso como shampoo y acondicionadores y no masajear el cuero cabelludo con demasiada energía, ni usar agua caliente durante el lavado ni temperaturas altas con el secador.

Caspa o sequedad, hidrata tu cabello con mascarillas y shampoo especial para el cabello seco. Puedes recurrir también al aceite de almendras que, además de nutrir el pelo lo deja suave y brillante. El aceite de jojoba es ideal para los cabellos quebradizos ya que repara las puntas abiertas y aporta volumen a tu melena.

Sobre este post