Consejos para una buena relación de pareja (I)

Después de pasar un noviazgo largo, donde los detalles abundan, donde el amor se va aumentando día a día, lo más normal es que se pase a la siguiente etapa: el matrimonio o la unión. Es ahí cuando corremos el riesgo de que las cosas se tornen aburridas y monótonas, si lo permitimos. Mucho cuidado ¡la rutina puede ser tu peor enemigo!

Compartir con tu pareja cada día debe ser algo nuevo como lo fue en el noviazgo, con detalles que enamoren y no pensar que ya por el hecho de haber una convivencia está todo dicho, al contrario es la etapa en que debemos tener en cuenta muchos detalles.

Algunas cosas que puedes poner en práctica:

Buena comunicación: Primero que todo dialoga constantemente con tu pareja, expongan cada uno sus puntos de vista ante cada situación. El diálogo es el mejor amigo de una relación. No quieras que tu compañero (a) te lea el pensamiento.

Se detallista: No dejes a un lado los detalles como la flores, una cena romántica, una serenata, un disco que le quieras dedicar etc. Por mas cursi que te parezca son detalles que enamoran y no esperes que sea una fecha especial para hacerlo.

Comparte: Trata de acoplarte a los gustos de él o ella. Piensa que todas las personas somos bastante diferentes, no podemos esperar que se haga solo lo que nos guste a nosotros. Comparte con tu pareja todas sus aficiones y verás que empiezas a sentirlas de tu agrado.

Conquista: Arréglate como si fuera tu primer cita. Permanece siempre muy bien vestida, maquillada, peinada, esmérate para lucirle siempre bien.

Diviértanse: No te escudes en los hijos para no salir. Se deben seguir pasando ratos agradables como salir a bailar, al cine, con los amigos etc. De vez en cuando podemos abusar de los abuelos o tíos para que nos cuiden los hijos y darnos “una escapadita”.

Respetemos: Demos a nuestra cónyuge su propio espacio. Es muy común cometer el error de asfixiar a nuestra pareja queriendo que solo haga programas con nosotros. Permitámosle salir con sus amigos, compartir con su familia, con sus compañeros de trabajo etc. Cada persona es dueña de sus actos y pensar que debemos controlar esta parte es bastante dañino para la relación.

Economía: En cuestiones de finanzas, trata de hablar siempre de “nuestro” nunca del “tuyo o el mío” ya que el matrimonio es una sociedad y las cargas se deben compartir.

Deja el orgullo: Ante una discusión o pelea no dejemos pasar mucho rato sin que haya solución, púes a veces creemos que dejándonos de hablar se pasará todo, pero por el contrario se van creando más resentimientos y rencores. Muchas veces tenemos que dar el brazo a torcer.

No dejes de repetirle a tu pareja cuanto le amas. Así creas que lo sabe
Son muchos los factores que influyen en una buena relación. La convivencia es hermosa si todos los días están llenos de alegría y emociones. No permitas que tu relación caiga en la rutina.

Loading...

Sobre este post