Cómo preparar una mascarilla de cúrcuma para una piel radiante

Los compuestos antioxidantes de la cúrcuma también se pueden aprovechar para mejorar la salud de la piel. Aprende a preparar una mascarilla para una piel radiante

Lucir una piel radiante y hermosa es un deseo que podemos cumplir siempre y cuando tengamos algunos cuidados diarios que permitan nutrirla y conservarla en perfecto estado.

Todos los días estamos expuestos a factores perjudiciales como los rayos UV, las partículas de contaminación y los radicales libres que aunque no tengan un efecto inmediato sobre la piel, a mediano y largo plazo pueden influir en su estado.

Por suerte, en la actualidad hay muchas opciones para contrarrestar y reparar todos sus daños, mediante el uso de diferentes tratamientos y técnicas que estimulan la regeneración celular para renovarla.

Si bien gran parte de las alternativas son comerciales y cuestan grandes sumas de dinero, también hay productos naturales que por un bajo precio pueden ayudar a obtener efectos similares.

Cómo preparar una mascarilla de cúrcuma para una piel radiante
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En esta ocasión queremos compartir una interesante mascarilla de cúrcuma que gracias a sus propiedades es perfecta para conservar la salud de la piel y mantenerla radiante. ¿Quieres aprender a prepararla?

Mascarilla de cúrcuma para la piel

La cúrcuma es una especia muy famosa por sus múltiples usos en la gastronomía y en la medicina. Lo que muy pocas saben es que gracias a su concentración de nutrientes y propiedades también resulta apropiada para mejorar la salud de la piel.

Al ser una fuente de antioxidantes y agentes antiinflamatorios, su aplicación tópica resulta adecuada para prevenir y tratar afecciones cutáneas comunes como el acné, la dermatitis, las manchas y otras alteraciones que afectan la belleza.

Utilizando esta especia con regularidad se puede nutrir la piel para evitar problemas como la resequedad y la aparición de arrugas prematuras. ¡Manos a la obra!

Vas a necesitar:

  • 1/2 taza de harina de garbanzos.
  • 1 ½ cucharadas de cúrcuma molida.
  • 1 o 2 cucharadas de agua.
  • 5 gotas de tu aceite esencial preferido.
  • 1 recipiente.

Preparación

  • En un recipiente limpio preparar una mezcla de harina de garbanzos con la cúrcuma en polvo y luego, tápala y llévala a un armario o un sitio alejado de la luz.
  • Cuando ya desees aplicarte la mascarilla, saca una cucharada de la mezcla de cúrcuma y forma una pasta agregándole un poco de agua y las gotas de aceite esencial.

Modo de aplicación

  • Asegúrate que tu rostro esté bien limpio y libre de cualquier producto cosmético.
  • Luego, extiende una capa fina de la pasta de cúrcuma por todo el rostro, cuello y escote, evitando el contacto con los ojos.
  • Déjala actuar durante 15 minutos y enjuágala con agua tibia.

Otra opción

En caso de no conseguir harina de garbanzos, se puede sustituir con un poco de miel. Este ingrediente se mezcla muy fácil con la cúrcuma en polvo y también tiene interesantes propiedades para mejorar el estado de la piel.

Es probable que su consistencia pegajosa te resulte molesta a la hora de aplicar, ¿La solución? Humedece una espátula o pincel y extiéndela por todo el rostro.

Para tener en cuenta

La cúrcuma es una especia con un color naranja intenso que puede manchar la ropa. Por tal razón lo mejor es aplicarla antes de la ducha regular o utilizando prendas que no importe si se manchan.

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