Cómo evitar la flacidez del rostro con estos 3 ejercicios

Si quieres evitar la flacidez en tu rostro, procura poner en práctica estos ejercicios. ¡Con el tiempo notarás la diferencia!

Para nadie es un secreto que buscamos evitar a como dé lugar los signos que el tiempo causa en nuestra piel, la desventaja de ello, es que siendo la piel de nuestro rostro la más expuesta al ambiente hostil lleno de impurezas y otras cosas, es la que más se deteriora y empieza a perder sus propiedades, las cuales nos hacen ver mucho más jóvenes.

Como siempre se acostumbra, la industria dedicada a los cosméticos y a la belleza de la piel ha creado diversas cremas y componentes con el fin de reducir el paso de los años en el rostro y la liberación de toxinas nocivas para la misma, y aunque pueden llegar a ser eficaces, si no proporcionamos la ayuda necesaria, pueden ser insuficientes.

Cómo evitar la flacidez del rostro con estos 3 ejerciciosPor suerte existe la manera de evitar la flacidez del rostro a través de algunos ejercicios que les mostraremos a continuación.

Ejercicios para los ojos

Cuando hablamos de ejercitar los ojos nos referimos específicamente a la zona del contorno donde suelen aparecer diversas arrugas por la incapacidad de flacidez del tejido cutáneo; siendo éste uno de los más afectados por el paso de los años debemos ayudarlo para vernos mucho mejor.

Al realizar ejercicios para esta zona podemos disminuir la aparición de las denominadas ‘patas de gallo’.

Para ejercitar esta zona nos ayudaremos de los dedos índice y pulgar, los pondremos alrededor de los ojos emulando unas gafas y comenzaremos a extender la piel.

También podemos alzar las cejas y comenzar a parpadear alrededor de veinte veces.

Ejercicio para la frente

La frente es uno de los lugares que no presenta excepciones con respecto a las arrugas de nuestra piel, éste también suele ser expuesto considerablemente a las impurezas que pululan en el ambiente que vivimos.

Las arrugas que comienzan a aparecer en la frente son denominadas líneas de expresión, éstas pueden minimizarse con la ayuda del siguiente ejercicio:

Nos ayudaremos, nuevamente, de ambas manos; las ubicaremos en la frente, una a cada lado de la misma y con las palmas directamente contra la piel; una vez estemos allí comenzaremos a extender la piel con fortaleza.

Cada que terminamos contamos diez segundos y volvemos a realizarlo; debe ser mínimo veinte veces, nuestra piel nos lo agradecerá.

Ejercicios para los pómulos

Trabajar la zona de los pómulos o las mejillas puede contribuir de forma positiva en el resto de la piel que alberga nuestro rostro, esto sucede gracias a la gran porción de tejido cutáneo que recubre los famosos cachetes.

El primer ejercicio de ellos consta de la inspiración de aire por la boca, la idea es inflar los pómulos de la forma más grande posible, allí comenzaremos a golpear levemente con la yema de los dedos durante ocho segundos, al pasar el tiempo iremos expulsando el aire lentamente hasta desinflar los pómulo.

El otro ejercicio es un poco divertido, se trata de torcer la boca de un lado al otro, algo similar como si estuviéramos haciendo muecas; comenzaremos hacia un lado y luego hacia el otro.

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