8 cosas que ocurren en tu cuerpo cuando dejas de ingerir refrescos

El consumo excesivo de refrescos es dañino para la salud. Estas son las 8 cosas que te ocurren cuando dejas de tomarlos

Los refrescos comerciales parecen ser una buena opción para calmar la sed los días de calor, pero en realidad son un gran enemigo de la dieta saludable.

Este tipo de bebidas son ricas en azúcares y sustancias añadidas que no solo afectan la función de varios sistemas del cuerpo sino también el peso.

Lo que más está preocupando a los expertos en salud, es que cada vez son más las personas que eligen estos líquidos por encima del agua y los jugos naturales.

Esto se debe al desconocimiento de sus efectos en la salud, la facilidad con que se adquieren en el mercado y la adicción que generan.

8 cosas que ocurren en tu cuerpo cuando dejas de ingerir refrescosComo sabemos que muchos no tienen ni idea de los dañinos que son, a continuación queremos revelar esas 8 cosas que ocurren en el organismo cuando se dejan de tomar. ¡Te sorprenderás!

Lo que ocurre en tu cuerpo cuando dejas de tomar refrescos

1. Tus energías aumentan

Al incrementar los niveles de azúcar en la sangre, esta clase de bebidas conducen a aumentar la fatiga y las dificultades de concentración.

Al sustituirlas por opciones saludables,  el cuerpo optimiza sus energías y tendrás un mejor rendimiento.

Visita además: 4 deliciosas aguas frutales saludables para sustituir la gaseosa.

2. Tus huesos serán más fuertes

Los refrescos, en especial los carbonatados, causan acumulación de fósforo en los huesos, lo que conduce a su debilidad y pérdida del calcio.

Suprimiéndolas de la dieta y optando por otras fuentes de estos minerales estarás protegiendo tu salud ósea.

3. Reduces el riesgo cardiovascular

El jarabe de maíz que contienen muchas marcas de refrescos está relacionado con el síndrome metabólico, una condición que provoca diabetes tipo 2, obesidad y enfermedades cardiovasculares.

4. Sentirás menos ansiedad por la comida

El consumo excesivo de azúcar, como el que aporta una sola lata de refresco, conduce a picos elevados de  glucemia que, más tarde, se traducen en ansiedad por la comida.

Al sustituirlos por agua o bebidas naturales, se evitará este efecto negativo y, por el contrario, estarás prolongando tu saciedad.

5. Perderás peso

¿No consigues bajar de peso? Quizá aún no has podido eliminar por completo esta clase de bebidas de tu dieta.

Por más inofensivas que parezcan, sus azúcares se transforman en grasa en el organismo y se van depositando en diversas áreas del cuerpo.

Lee también: 7 razones para beber más agua.

6. Lucirás más joven

Los líquidos ricos en gas y azúcares causan deshidratación en la piel, lo que a su vez le da un aspecto más envejecido.

Evitándolos mantendrás el adecuado funcionamiento celular y permitirás que se hidraten con agua.

7. Cuidarás tus dientes

Los refrescos son ricos en sustancias ácidas que afectan la calidad del esmalte que recubren tus dientes.

A esto se le suma el agravante del azúcar, que funciona como alimento para que las bacterias se proliferen y causen infecciones.

8. Reducirás el riesgo de enfermedades

Las sodas, incluyendo las que están marcadas con la etiqueta “light” o “Zero”, son enemigas número uno de la flora bacteriana que protege el intestino.

No controlar su consumo produce una fuerte alteración en su pH natural, lo que provoca enfermedades digestivas, sanguíneas y del sistema inmunológico.

Visita también: 6 Beneficios del agua de coco que seguramente no conocías.

¿Sigues sin dejar los refrescos? Ahora que ya sabes lo dañinos que pueden ser para tu cuerpo, más te vale empezar a sustituirlos por bebidas saludables y bajas en calorías como el agua, los jugos naturales y las infusiones.

Sobre este post